La composición de los residuos domésticos es compleja y variada, e incluye una gran cantidad de plástico, papel, telas, madera y otras materias orgánicas, que son fáciles de quemar a altas temperaturas para producir sustancias fundidas y pegajosas. Estas sustancias pegajosas se adhieren fácilmente a la pared interna del horno y gradualmente forman bloques de coque con el tiempo. Especialmente cuando la basura contiene más sustancias con un punto de fusión bajo, como los plásticos, el fenómeno de la coquización es más grave.
Cuando el poder calorífico de la basura es demasiado alto, el calor generado durante el proceso de incineración aumentará significativamente, lo que dará como resultado temperaturas excesivamente altas en el horno, aumentando así el riesgo de coquización. Por el contrario, si el poder calorífico de la basura es demasiado bajo, puede provocar una combustión incompleta y producir una gran cantidad de materia orgánica no quemada, que se acumulará en el horno y formará fácilmente bloques de coque.
El ajuste de la combustión durante la incineración de residuos es crucial para evitar la coquización. Un ajuste inadecuado de la combustión, como un suministro insuficiente de oxígeno, un control de temperatura incorrecto o una presión negativa excesiva en la cámara de combustión, provocará una combustión incompleta de los desechos, lo que dará como resultado una gran cantidad de coquización. Además, si la distribución de temperatura en el horno es desigual, algunas áreas pueden tener una combustión incompleta, lo que también conducirá a una combustión incompleta de materia orgánica y a la formación de residuos de coque.
La temperatura del horno es uno de los factores importantes que afectan la coquización. Una temperatura demasiado alta del horno acelerará la pirólisis y gasificación de la materia orgánica en la basura, lo que provocará que se condensen más sustancias pegajosas en la pared interior del horno, formando así coque. Al mismo tiempo, el ambiente de alta temperatura también reducirá la vida útil de los materiales refractarios en la pared interna del horno y aumentará el riesgo de desconchado. Estos fragmentos desconchados promoverán aún más la formación de coque después de combinarse con sustancias pegajosas.
Un suministro insuficiente de aire provocará un suministro insuficiente de oxígeno, lo que provocará una combustión incompleta de la basura y la generación de una gran cantidad de materiales no quemados, que se acumularán en el horno y formarán coque gradualmente. Un suministro excesivo de aire puede provocar fluctuaciones excesivas en la temperatura del horno, lo que no favorece una combustión estable y también aumenta el riesgo de coquización.
Las fallas mecánicas, como problemas en la parrilla o el alimentador, pueden causar posiciones y velocidades desiguales de los desechos que ingresan al horno, lo que lleva a una combustión inestable y coquización. Al mismo tiempo, el nivel de habilidad y experiencia del operador también tienen un impacto importante en el funcionamiento del incinerador. Un funcionamiento inadecuado puede causar problemas como fluctuaciones excesivas de temperatura en el horno o suministro insuficiente de oxígeno, lo que puede provocar coquización.





